Pares académicos del Ministerio de Educación Nacional evaluaron las condiciones de calidad del nuevo programa Profesional en Ciencia de Datos.
¿Qué tienen en común un volcán que despierta después de décadas, una cuenca que se seca lentamente y una especie en riesgo de desaparecer? Todos generan datos. Todos producen señales que, bien interpretadas, pueden anticipar desastres, orientar políticas de conservación o salvar ecosistemas completos. El desafío no es generar más información, sino encontrar quién sepa leerla.
Esa es la premisa que atraviesa la propuesta académica que UNIAGRARIA sometió recientemente a verificación por parte del Ministerio de Educación Nacional. Durante los días 12 y 13 de marzo, los pares designados, la Dra. Claudia Yaneth Roncancio Becerra y el Dr. Mauricio Alfredo Zafra Aycardi, examinaron las condiciones de calidad del programa Profesional en Ciencia de Datos, diseñado en modalidad virtual con un enfoque diferencial en Ciencias de la Tierra.
El contexto
Colombia ocupa el tercer lugar en biodiversidad mundial. Sus páramos, selvas, cuencas y costas producen un flujo constante de información ambiental: imágenes satelitales, estaciones meteorológicas, monitoreo sísmico, censos de fauna, alertas hidrológicas. Pero los datos, por sí solos, no previenen inundaciones ni detienen la deforestación, estos deben pasar por procesos de ETL en donde la recopilación de datos de diferentes fuentes, limpieza y transformación juegan un papel importante para el análisis y toma de decisiones basadas en conocimiento.
La demanda global de científicos de datos crece a un ritmo del 36% según la Oficina de Estadísticas Laborales de Estados Unidos. De igual manera, el Foro Económico Mundial estima que el 85% de las empresas globales adoptarán alguna forma de inteligencia artificial para los siguientes años, lo que impulsará una mayor demanda de científicos de datos capaces de interpretar y gestionar esta tecnología.
En Colombia, el CONPES 4144 de 2025 relacionado con la Política Nacional de Inteligencia Artificial, menciona que se proyectan destinar aproximadamente 479 mil millones de pesos hasta el 2030 para el desarrollo de talento digital especializado en inteligencia artificial por lo cual es claro el transito de nuestro país hacia una economía basada en datos. No obstante, existen aún una brecha importante: la mayoría de los programas de formación se concentran en las ciudades y en modalidad presencial, dejando por fuera justamente a las regiones donde se genera la información ambiental más crítica.
El diferenciador
El programa que propone UNIAGRARIA, formar profesionales en ciencia de datos con una visión amplia e interdisciplinaria, capaces de desempeñarse en diversos sectores como el financiero, empresarial, público y tecnológico, al tiempo que desarrollan competencias diferenciadoras para el análisis de información proveniente de sistemas naturales y territoriales. Alineado con los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) y con los debates internacionales sobre sostenibilidad como el de la COP16, el programa busca formar profesionales capaces de transformar datos complejos en conocimiento estratégico para la toma de decisiones y la gestión sostenible del territorio. De esta manera, los estudiantes no solo adquieren sólidas habilidades en Ciencia de Datos, sino que también pueden aplicarlas en sectores clave de la economía, como la agricultura, la minería y la energía, optimizando procesos y generando soluciones basadas en datos que aporten al desarrollo social, económico y ambiental. Con esta apuesta formativa, UNIAGRARIA se proyecta como un referente en Colombia en la formación de talento capaz de afrontar los desafíos actuales y futuros de una economía basada en datos.
Lo que revisaron los pares
Durante las dos jornadas de trabajo, los pares académicos recorrieron cada una de las condiciones exigidas por el Ministerio de Educación: la denominación, la justificación del programa, la estructura curricular, las estrategias pedagógicas para entornos virtuales, la formación investigativa e investigación aplicada, los convenios interinstitucionales proyectados con entidades como el IDEAM, el Servicio Geológico Colombiano y el IGAC, y la plataforma tecnológica que soportará el proceso formativo, entre otros importantes elementos de la calidad educativa de Uniagraria. Detrás de cada pregunta había un interés concreto: verificar que los recursos existen, que están disponibles y que los estudiantes podrán apropiarse efectivamente de ellos.
Proyecciones y alcance del programa
De obtener el registro calificado, el programa se convertiría en una de las pocas opciones en Latinoamérica que combina la ciencia de datos con un enfoque en ciencias de la tierra y análisis ambiental. Su modalidad 100% virtual permitirá llegar a estudiantes en regiones apartadas donde tradicionalmente no existen ofertas de formación en este campo.
El plan de estudios, de 8 semestres, integra competencias en estadística, machine learning, visualización y enfatiza en el uso ético y responsable de datos aplicados en diferentes contextos. Los egresados estarán en capacidad de:
• Diseñar modelos matemáticos y estadísticos para analizar y resolver problemas complejos con base en evidencia.
• Integrar conocimientos de sistemas naturales y del territorio para proponer soluciones a problemas reales mediante el análisis de datos.
• Analizar información georreferenciada para ordenamiento territorial y gestión de riesgos.
• Formular soluciones basadas en datos para la conservación de ecosistemas estratégicos.
• Asesorar entidades públicas y privadas en la toma de decisiones con respaldo cuantitativo.
Las proyecciones laborales son alentadoras según el Observatorio Laboral para la Educación, los graduados en áreas TIC en Colombia presentan una tasa de empleabilidad del 72%. A esto se suma que el país cuenta con una Política Nacional de Inteligencia Artificial (CONPES 4144 de 2025) que impulsará la demanda de profesionales capacitados en sectores como agricultura, minería, energía, gestión del riesgo y conservación ambiental.
En UNIAGRARIA estamos convencidos de que los datos ambientales no son solo números: son la voz de la Tierra pidiendo ser escuchada. Formar a quienes puedan interpretarla es nuestra apuesta.
